
El dispositivo tecnológico del cual me siento más orgulloso es mi hackintosh, una netbook MSI que compré cuando vivía en Bogotá. Fui su creador y en algún momento funcionó con triple boot: Windows 7, MAC OS X Leopard y Ubuntu). Por comodidad hice un downgrade a Windows XP - dejé dos laptops Compaq en el camino por culpa de Windows Vista - y Ubuntu lo tengo en un USBlive por si acaso lo necesito. No soy un fan a muerte de ninguna marca (aunque tengo varios dispositivos Apple). Muchos de los que me conocen dirán que no es cierto, sobre todo porque mi primer iPhone lo fui a comprar el día del lanzamiento a las 12 de la noche, pero a pesar de eso considero que puedo ver los errores o defectos de algún fabricante, por mucho que te guste usar sus productos.
Sobre la música, creo que una gran canción te impacta la primera vez que la escuchas y ya nunca la olvidas. Un ejemplo sería “While My Guitar Gently Weeps” de los Beatles o “Dream a Little Dream of Me”, interpretada por Ella Fitzgerald y Louis Armstrong. Trato de escuchar radio de vez en cuando o ver los rankings para saber qué está sonando, para estar actualizado y aunque al principio pensaba que la música estaba perdida, poco a poco he ido entendiendo que la industria ya no busca a los próximos Beatles, sino sonidos que puedan alegrar a la gente, en las fiestas, en los centros comerciales, esa es la función del pop: consumir y desechar, salvo contadas excepciones. Respeto todos los géneros musicales (quiero decir, todos menos lo que canta Aventura, que aún no termino de entender). Nuestra música venezolana es especialmente fascinante por su riqueza y complejidad: desde la gaita al joropo es un reflejo de este crisol de culturas que somos.
Soy @cmarchena en Twitter, si quieres conocer mis ideas sobre polìtica y sociedad, te invito a visitar cmarchena.blogspot.com
Asumo la responsabilidad de mis opiniones, que no representan la de mis empleadores o clientes.